Un lado tierno y abrumador.
Kira trató de hablar, pero su garganta estaba adolorida y no podía emitir ningún sonido. El alfa la soltó con desprecio, y Kira cayó al suelo nuevamente, sintiendo un gran dolor en su brazo.
Isaías se alejó de ella, todavía enfurecido, y Kira se quedó allí, temblando y sintiendo como si todo su cuerpo hubiera sido sacudido por la fuerza del impacto. Sabía que había cometido un error al pretender que podría hacer que los lobos despreciaran a Zoe y que Isaías no iba a intervenir porque estaba lej