Capítulo 84 Quizás se divorcie.
Las espesas y oscuras pestañas de Federico bailaban sobre sus profundos ojos azules mientras leía las noticias. Allí estaba su foto, junto a Renata, quien en las últimas semanas se había vuelto una presencia casi inseparable. A pesar de su carácter reservado y taciturno, habían congeniado desde el primer encuentro. Quizás porque tenían la misma edad, o porque compartían ciertos gustos. De alguna manera, ella había logrado insertarse en su mundo y, sin saberlo, lo ayudaba a lidiar con el recuerdo