Esteban Valverde estuvo completamente de acuerdo.
—¿Lizzy aceptó a un tipo despreciable como ese, resignó su amor por Pablo, y no vamos a hacer nada? Es lo menos que podemos hacer por ella.
Miró a su madre, con esa seriedad que solo él lograba mantener frente a ella. Era el único que siempre se atrevía a ponerle límites.
—¿Mamá? —la miró fijo—. Me imagino que estarás de acuerdo, ¿no? Nada de contarle esto a tus amigas… ¿entendiste?
Ella asintió, algo dolida.
—Está bien. Sé guardar secretos, ¿qui