Capítulo 44 Tenemos que Hablar.
Alfonso Valverde se ajustaba la corbata, observándose en el espejo. El reflejo le devolvía una imagen que no era la misma de antes: sus ojos verdes, alguna vez brillantes y admirados por las damas, ahora parecían apagados, vencidos. La enfermedad no le daba tregua.
Al otro lado, Victoria hablaba sin cesar, mezclando chismes de sociedad y trivialidades que no lograban captar su atención. Siempre había sido una mujer superficial, y el paso del tiempo había agudizado esa característica.
—Victoria —