Después de varias horas de viaje, llegó a su lugar de destino. Hacía mucho tiempo que no visitaba el pueblo, pero le pareció aún más bello de lo que lo recordaba.
La entrada poseía un camino arbolado que contrastaba con casitas bajas que se veían a lo lejos. Casi todas eran blancas, con techos de algún color particular. Adentrándose más en el pueblo, en las calles se podían apreciar flores en las veredas y árboles florecidos.
Había comercios y algunos hoteles pequeños; los edificios en su mayorí