Pablo estaba en el jardín, tomando café mientras leía las noticias. Como era de esperarse, también se hablaba de la fastuosa fiesta de cumpleaños de Elizabeth Alvear, la esposa del empresario Federico Alvear. Se detallaban todos los aspectos del evento: la planificación, la decoración, los invitados. Sonrió con amargura.
Al menos se consolaba sabiendo que había logrado estar allí. Sin la astucia de Lucía, jamás lo habría conseguido. Fue ella quien había ideado todo.
En ese preciso momento, su he