Apenas llegó a la mansión, Elizabeth fue directamente a buscar a Lucas. Ahora que Pablo le había confirmado que era su hijo, no pensaba separarse de él por nada del mundo.
Lo alzó en brazos y lo abrazó con fuerza, cubriendo una y otra vez su suave y tersa carita de besos.
—Lo sabía… apenas te vi supe que algo nos unía, Lucas. Ahora que lo sé con certeza, nunca más voy a alejarme de ti —le susurraba mientras le acomodaba el cabello con ternura.
Lucas la miraba sonriente, apoyando sus regordetas m