Pablo había llegado a la ciudad hacía unas semanas. Se las ingenió para saber cómo estaba Elizabeth, ya que Lucía se negaba a darle información sobre ella. De algún modo logró contactar a una enfermera, utilizó su encanto para seducirla y, además, le pagó generosamente por cada informe que pudiera conseguir.
Así se enteró de que le darían el alta en dos días. También supo, gracias a los rumores que la enfermera escuchó entre el personal, que el matrimonio atravesaba problemas y que la dirección