El tono de Tomás era algo nervioso.
Sebastián se puso tan tenso que todo su cuerpo se puso rígido.
Sus dedos se encogieron, sin poder emitir sonido.
De repente, le dio miedo acercarse a la respuesta.
Al no oír su respuesta, Tomás continuó leyendo el resultado.
—Tras la comparación, se determina que las muestras no tienen relación biológica de padre e hijo.
—El señorito Andrés no es su hijo.
Una frase corta, que resonó innumerables veces en la mente de Sebastián.
Debería sentirse aliviado