Era una obra de teatro orquestada por Manuel, usando a Sebastián y los datos como excusa, lanzaba un asedio contra ella.
Ella estaba en desventaja, pero con calma sacó el nombre de su difunto esposo.
—¿Acaso olvidaron? Antes de fallecer, Víctor, frente a todos los accionistas y directores, notarizó la entrega total del Grupo Fuentes a mí.
—Sigo siendo la mayor accionista, con la máxima autoridad decisoria.
Su voz, tratando de salvar la situación, golpeó con claridad el corazón de Sebastián.