— ¡Jared Thompson! ¡Dime ahora mismo dónde está mi bote de champú!
Mis gritos resonaban por todo el piso, mientras caminaba pasillo arriba, rumbo a la sala de estar. Una toalla envolvía mi cuerpo e iba descalza, pisando con molestia a la pobre alfombra que no tenía la culpa de que yo tuviera el novio que tenía.
Déjenme ponerlos al corriente con respecto a lo que había sucedido últimamente.
Ya había pasado una semana entera desde que me mudé con Jed. Las cosas entre nosotros no podían ir mejor,