Me pasé una mano por el pelo con la intención de acomodarlo un poco, a la vez que iba rumbo a la pequeña cocina del apartamento de Jed.
La noche anterior me había llevado ahí para que pudiera dormir tranquila, lejos de todo lo que estaba aconteciendo en esos momentos con el repentino regreso de mi padre, en casa. Nunca había pisado ese lugar, pero la verdad es que me lo imaginaba mucho más desordenado y sucio, como una asume que será el piso de un universitario de veintiún años. Pero nada más l