—Mandy, tienes visita —me dijo Iván desde el pasillo.
—No quiero ver a nadie, ya les dije —respondí molesta y escuché una voz tan familiar que me hizo levantarme a quitar el seguro y apenas la vi me abracé con fuerza a ella y volví a llorar.
—Güey, tienes que salir de aquí, vivir. Y no me digas que no se lo que sientes porque en serio que contigo sufro tu pérdida, apenas Vicky me llamó y vine, yo tenía que saberlo y estar a tu lado.
—Me perdí y no pude —le dije entre sollozos y ella me calmó.
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