¿Por qué me decía eso? Julián estaba conmigo, yo estaba segura que si me escuchaba iba a reaccionar, lo sabía.
—Quiero verlo, tiene que escucharme, Julián tiene que escucharme, no puede dejarme así.
—Claro que sí —me respondió con una sonrisa de lástima —tienes derecho a despedirte de él.
—¡Claro que no me voy a despedir! ¡Entienda que va a estar bien!
Miró a Iván y se retiró.
—Voy a preparar todo para que puedas pasar a verlo.
—A ver, Mandy ¡Mírame! —Me exigió con firmeza y eso me sacó un poco