Pasaron días en los que tuve que comenzar a adaptarme a mi nueva realidad, porque Julián regresó cada día, después del trabajo a veces me traía y se quedaba o si tenía mas pendientes después venía por la noche y cenaba con nosotros y se quedaba a dormir, siempre se quedaba. Luego de no se cuanto tiempo regresó mi ingrata amiga y como lo temía, venía devastada.
—Es un sinvergüenza, me la volvió a aplicar.
—Yo sabía, tú no cambiaste de idea solo porque sí, Iván tuvo que ver en todo esto.
—Es que m