En la mañana desperté a raíz de una leve sacudida por parte de mi madre.
- Lía, buenos días, levanta ya porque si no llegaremos tarde.
En medio de refunfuños y quejidos levante mi cansado cuerpo, hace tiempo no tenía esta sensación de desgaste, debe ser por lo de anoche, pero si soy sincera no me lo esperaba.
- ¿Qué te sucede hija, te sientes bien?
- Si ma, es solo que amanecí un poco decaída, pero de seguro fue por el ajetreo de ayer.
Ante este comentario mamá se rio dulcemente, deposito un gen