Capítulo 68
Al ver a Azrael o Azel como lo llamo yo, quedé sorprendida. Lo primero que alcancé a realizar al salir de mi trance, fue correr a sus brazos, lo abracé como si mi vida dependiera de ello. Lo reconozco, había extrañado a mi pedazo de cielo. Al abrazar a Azel, él no se lo esperó, pero fue cuestión de segundos para que el ángel reaccione, correspondió a mi abrazo. Los segundos se convirtieron en minutos y sin querer establecí una conexión mágica con él. No lo hice apropósito, no lo planee, pero per