Mundo ficciónIniciar sesiónCuando el mundo humano apareció, y los placeres humanos, comenzaron a seducir a los ángeles, estos seres inmaculados... se enamoraron de las hijas del hombre y les dieron hijos, los cuales nacieron como bestias descontroladas y destructivas. De gran tamaño y con alas de cuchillas color alquitrán. A estos seres, se les bautizó como nephilims. El creador, apenado sé su error. Castigo a los responsables y condenó a los nephilims a muerte. Desde ese momento, la eterna disputa entre seres divinos y bestias devoradoras de hombres causaría el inminente desastre. Pero a pesar de todos los conflictos ¡de todas las muertes! el mundo de los cielos y la tierra verían nacer al tercer Alas Celestes, quien nació para algo grande, algo que cambiaría el destino del mundo, pues él tenía lo necesario para crear paz... o destruirla
Leer másAhora que es de día y apreciándolo mejor, el edificio, era solo un lugar donde los humanos vienen a ponerse aún más estúpidos junto a otros humanos, creo que se llama bar o taberna. Alrededor de ella había otros humanos con uniforme negro inspeccionando el lugar, lo cual me parece indicar, que son una alguna especie de autoridad que intenta descifrar lo que paso ahí esa noche. Lo cual, esto me pone en una situación muy complicada. —Agh…se va volver un dolor de cabeza si los humanos meten sus narices en esto— Replico mirando alrededor de forma desconfiada. Abba gira su mirada hacia mí. —Por ahora no podemos preocuparnos por ellos, tenemos que entrar a ese pequeña callejuela, ahí fue donde la espada fue tomada. —Sí pero ¿Cómo? Está rodeado de humanos y no creo que nos permitan pasar así como así. —En ese caso tendremos que improvisar — ¡¿Qué?! ¡¿Improvisar?!— Exclame horrorizado, si algo en verdad me pone ansioso, es hacer
¿Cómo fue que llegamos a una situación tan incómoda y ridícula como esta? Todo sucedió demasiado rápido, pero después de ser salvado por un ángel y haber sobrevivido a un encuentro mortal con Miguel, últimamente las cosas que pasan a mí alrededor son bastante inesperadas. Abba y yo estábamos listos para defendernos de una potencial amenaza. Me esperaba cualquier cosa, pero nunca me imaginé que el idiota de Lucas había escapado del nido para venir a "salvarme". Todo se había vuelto tan tranquilo, me sentía envuelto por esta hermosa oscuridad que se sentía casi como si flotara en el vacío... embriagado por la sensación de la gélida muerte. Sin embargo, repentinamente comienzo a percibir un olor nauseabundo que quemaba mi nariz y una sensación de humedad tan desagradable, que me indica que no estoy muerto aún.Mis párpados aún se sienten pesados, pero hago un esfuerzo por abrirlos, poco a poco me acostumbro a la poca luz del lugar y me percató de que me encuentrCapitulo XII Yo te ayudo si tu me ayudas
En ese momento que la tensión galopaba en el aire, la disputa que rezaba porque nunca llegase, comienza con el primer choque de espadas. De inmediato una sutil onda expansiva corta el viento gracias al impacto, haciéndome estremecer. Sus movimientos son tan rápidos y precisos que apenas consigo bloquear sus embestidas, y en una de ellas fue imposible escapar.Al mover su espada en zigzag, empuja la mía de un lado para otro, haciendo que la hoja tiemble cual árb
Último capítulo