Después de al menos una hora eligiendo el conjunto perfecto, me decido por algo al azar. Lo que es importante y no pienso dejar de lado, es el broche que me dio mamá. Ahora que lo he recuperado lo voy a usar lo más posible. Obviamente tiré el listón azul a la basura. Me miro al espejo y busco alguna imperfección; los pendientes de oro blanco son pequeños, tienen forma de estrella, son lindos y no llaman la atención, el rímel apenas se nota; lo que prefiero es que se vea natural, el brillo labia