CAPÍTULO 86.
Capítulo 86
El trayecto de regreso al apartamento de Anna fue silencioso. El sonido de los limpiaparabrisas golpeando el cristal del taxi. Sofía abrazaba su propio cuerpo, sintiendo un frío que no tenía nada que ver con la temperatura exterior.
Al entrar, el calor del hogar de su amiga la golpeó, pero no logró reconfortarla.
Gael seguía durmiendo bajo la vigilancia de Anna, quien se levantó del sofá en cuanto vio el rostro desencajado de su amiga.
—Sofi, por Dios, ¿qué pasó? Pareces un fantasm