Noviembre llegó sin previo aviso.
Esa era la característica particular de noviembre.
No se anunciaba.
Simplemente reemplazó a octubre una mañana cuando menos te lo esperabas.
Lo notó el segundo día del mes.
No el primero.
El primero aún se sentía como finales de octubre.
El segundo era inequívocamente noviembre.
La ventana este dejaba pasar algo más frío.
No la honesta franqueza de la luz de octubre.
Algo más interior.
La luz de un mes que entendía que no era lo importante.
Que existía para con