—Voy a ir —dijo Mara, mostrándole el mensaje a Dominic esa misma noche, sentados juntos en el sofá con la fotografía todavía sobre la mesa entre ellos.
—Estás segura —preguntó Dominic con cuidado—. No tienes que hacerlo si no te sientes lista.
—Necesito hacerlo —dijo Mara—. Esa fotografía me hizo darme cuenta de cuánto tiempo ha pasado desde que visité esa tumba. Desde antes de todo esto empezara, honestamente.
—Voy contigo —dijo Dominic, tomándole la mano.
—Esta vez creo que necesito ir sol