—Voy a ir a verla —dijo Ryan, sin preámbulo, apenas Mara abrió la puerta del apartamento, su expresión cargada de una determinación que parecía haberle costado toda la noche construir.
Mara se quedó parada un momento, procesando. —A Celeste.
—A Celeste —confirmó Ryan, entrando sin esperar invitación, su expresión tensa de una manera que Mara no le había visto en semanas—. Antes de la boda. Necesito verla antes de que todo esto se sienta completo para mí, y ahora mismo no se siente completo.
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