Estaba junto a la ventana de la cocina cuando ella entró.
De pie.
No estaba sentado.
No trabajaba.
Simplemente estaba de pie junto a la ventana, mirando el árbol desnudo.
Se giró al oír la puerta.
La miró a la cara.
Ella dejó su bolso sobre la encimera.
Sacó el documento.
Lo puso sobre la mesa.
Se sentó.
Él se acercó a la mesa.
Miró el documento.
Aún no lo tocó.
La miró.
—Dime primero —dijo.
Ella lo miró.
—Un registro de transferencia financiera —dijo—. De la red de farmacias de Helena al médic