Capítulo 29 – Vacaciones.
Me sentía como una estúpida, aún no entendía cómo podía haberme comportado de esa forma tan infantil. ¿qué habría él pesando de mí? Las malditas cervezas y mi poco apetito me jugaron una mala pasada.
Acepté el café que Alex me daba, había pasado la noche con él, porque no quería volver a casa y comerme la cabeza con tonterías.<