Se metió a la ducha y trato de borrar todos esos pensamientos locos. Sin embargo...
Al recordar esa última noche que pasaron juntos, involuntariamente su cuerpo comenzó a calentarse. Él era un hombre perfecto en casi toda la extensión de la palabra.
De no ser un imbécil, impulsivo y temperamental, las cosas habrían sido muy diferentes.
Estremeciéndose y sintiendo la fría pared reacciono. Observo su propia mano y pese a no poder ver debido al agua, sentía la sensación viscosa, suspiro prof