Capítulo 31

Sorprendida miró el teléfono unos segundos.

—¡Oye! Hace tanto que no nos vemos, ¿Y me tratas como aire?

Reprochó Esteban mientras entrecerraba los ojos. Ximena por fin reaccionó y le cedió el paso a su apartamento.

—¡Hay perdón! Jejeje me sorprendió la verdad. ¿Cómo supiste en dónde estaba?

Esteban sonrió tristemente y se sentó en la sala.

—¿Recuerdas el día de mi graduación?

Ximena se avergonzó un momento, para ese momento ellos tenían una relación muy ambigua, debido a las exigenci
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