—Bueno, a partir de hoy olvida todo. Lo de las flores fue una buena idea, exagerada y tonta pero buena. Para cuando vuelva, inicia de cero, lo que hagas; hazlo por iniciativa propia, no esperes que ella te dé una señal o idea.
Además… a estas alturas debe odiarte bastante, así que si quieres ganarte su afecto de nuevo, deberás esforzarte el doble como si quisieras tomar una nueva ciudad.
Él no mostró algo significativo, pero Raquel notó su escepticismo.
—No es juego, además. No quieres