Ximena se rindió y simplemente continuó comiendo pese a que no tenía apetito. Se tomó el medicamento que se le dio y ahí reaccionó, ya no le dolía tanto el cuerpo.
La enfermera nuevamente se acercó a ella y le entregó varios frascos de medicina.
—Aquí se encuentra este se llama xxxx es para su tratamiento de plaquetas, este es xxxxx, es para el apetito y este es un analgésico. El último lo puede tomar hasta dentro de cinco días o si lo prefiere, hasta que se sienta mejor aunque no es muy