Él se sorprendió no creyó que en ningún lugar de su expediente hubiera una sola cosa buena.
Ella bajo la mirada y con una leve sonrisa, respondió a su duda.
—Jamás podré ser madre...
Lucas tragó y sintió un leve vértigo debido a una premonición, que no tardo en volverse realidad.
—Así como el señor Lucas siempre deseó, esa absurda idea ha sido desechada por completo.
Sus puños que habían dejado de sangrar y estaba llenos de sangre seca, se apretaron y las heridas se volvieron a abrir.