Hunter lideró el grupo sin perder ocasión para acariciar el cuerpo de Naia o Adara, los nombres que había usado con la mujer que se contoneaba frente a ellos. Por primera vez, Sander la ignoraba por estar pendiente del siguiente movimiento de la pareja.
Tomaron las gradas que los llevaba a la villa más lujosa del hotel y los tacones de la morena resonaron sobre el piso con cada uno de sus pasos.
Ambos hombres aceleraron el paso hacia un recodo antes de llegar a la entrada y atraparon a la mujer