Capítulo 114. Acorralada.
—Eso imaginé, Marta. Catalina te tiene cariño, cree en ti. Piensa que has sido buena con ella porque de verdad sentías algo, algún afecto sincero... ¿Qué crees que pensaría si se enterara de que todo lo que haces, en realidad, no es más que por un sentimiento de culpa? ¿Cómo reaccionaría si descubriera que tus actos son solo para aliviar tu conciencia?
—Te aprovechaste de mí ese día, Tobías, me hiciste creer que... —empezó a decir Marta, con un tono de voz que mezclaba el reproche con una vieja