Mientras Alessandro sostenía mi cuello y me lastimaba, Liam llegó como un héroe en el instante donde más lo necesitaba y que menos esperaba. Sentía tanto miedo que verlo le dio a mi corazón una enorme paz que anhelaba.
Me acompañó al apartamento, limpié su herida y aunque no quería que se fuera, era lo mejor para ambos. Nada podía ocurrir entre nosotros y esto no iba a cambiar nuestro destino.
Sequé mis lágrimas con impotencia al sentir que no se detenían. Pero no solo era lo sucedido con Aless