Abrí la puerta de mi habitación y cerré muy rápido al sentir que Liam estaba detrás de mí. Me recosté en la puerta y lo escuché discutir con su prometida:
―No estoy haciendo nada. ¿Para qué me sigues? ―dijo él ante la pregunta de ella unos segundos atrás.
―Soy libre de ir a donde quiera ―añadió ella muy enojada.
―Y después me preguntas por qué me siento agobiado ―dijo él alzando la voz y se escuchó un fuerte golpe en la pared y sus pasos alejándose.
Me senté en la cama y observé la pequeña heri