Samantha era una mujer muy diferente, y eso me asustaba. Haber intentado propasarme con ella dejando que mis instintos me ganaran, me avergonzaba mucho. Ella era diferente, hermosa, irradiaba algo especial, algo que simplemente no sé cómo describir y menos si acababa de conocerla.
En ese instante, lo único que quería era que me disculpara por mi atrevimiento. No sé por qué, pero no quería que pensara mal de mí, aunque mi comportamiento daba mucho que pensar.
Las mujeres siempre han sido mi debi