Mundo ficciónIniciar sesiónLa presencia de Eros causaba gran incomodidad en todos, pero por más que insistiera no se retiraba. Se sentía dueño y señor de la granja y con la suficiente autoridad para manipularnos.
Sin decir nada se acercó a mi padre y antes de que él pudiera decir su nombre, Eros sacó un arma y lo apuntó directamente a la frente. Ante la vista de los invitados, Eros mantuvo su arma firme, pero sin importarle nada. Luego se dirigió a t







