Wendy observa a su madre con ojos tristes y un nudo en el pecho. Le parece injusto que ella ignore lo que en realidad sucede, pero estuvo de acuerdo con Liah y Tom en explicarle todo de a poco.
Tras soltar un largo suspiro, Wendy rompe el silencio que se ha instalado entre los cuatro.
—Volverás pronto, ¿cierto? —le pregunta Debra, ansiosa. En su pecho martilla esa sensación fría de que esta despedida será más larga de lo que Wendy quiere admitir. Sospecha que algo malo sucede, que todos le ocul