Mike sonrió cínicamente al escuchar que Leo había descubierto sus intenciones, así que decidió ir directo al grano.
—¡Touché! Sí me encontré con Luis…
—Entonces mis sospechas eran ciertas —interrumpió el pelirrojo, suspirando con tristeza—. Supongo que Luis te mencionó que si no me convences, puedo enfrentar líos legales con Master Games.
Su amigo parpadeó asombrado, ya que no esperaba que Leonard estuviera enterado de las mañas de esa empresa.
—¿Cómo es que tú…?
—Lo sé. No soy tonto. Antes