De camino al hospital, ambos hombres se mantuvieron callados. A pesar de que estaba nervioso, Jacob se mantenía ecuánime para conducir hasta la clínica donde se encontraba Claire.
«¿Acaso estoy pagando un karma? Me parece increíble que mi hijo esté pasando por eventos similares a los que me ocurrieron en la juventud, aunque me preocupa demasiado lo que está pasando por su perturbada cabeza. Nunca antes lo había visto así», reflexionó.
En tanto, Leo mantenía su vista fija en la nada, mientras