En el momento en que escuchó la palabra aborto, Jacob se levantó de golpe para agarrar del cuello a su hijo y exigirle que repitiera lo que acababa de decir.
—¿Que le pediste qué? —gritó furioso.
El chico pelirrojo se estremeció ante el arrebato de su padre, que instintivamente cerró los ojos esperando recibir una bofetada, sin embargo, esto no sucedió y murmuró asustado.
—Papá…
Jacob tenía la mano alzada, pero se contuvo ante la expresión de pánico de su vástago, que apenas pudo decir con l