Decisión.
Daría.
¿Decepcionada? Claro que sí, ahora sabía la posición de todos.
¿Qué más podía hacer? Más que dejar que todo tomara el rumbo que debía tomar, quizás la diosa tenía algo designado para mí y ese algo no estaba al lado de quién sería mi compañero.
El resto de la cena estuvo silenciosa, al parecer mi comentario les dio justo en la conciencia, si es que tienen.
—Pido disculpa, me siento cansada, me gustaría ir a descansar —dije antes de levantarme.
— Claro, hija, ve y descansa —dijo mi madre