Punto de vista de Mariana
Los días se acomodan en un patrón que parece tranquilo en la superficie, pero se siente tenso en el fondo.
Yolanda se queda en su habitación.
No grita. No llora. No pide ver a Dimitri ni a los niños. Come lo que le traen. Se ducha cuando se lo piden. Responde a las preguntas con respuestas breves y educadas. Agradece a las criadas en voz baja.
Ese comportamiento me molesta más que cualquier otra cosa que haya hecho.
Una niña que hace berrinches es predecible. Una niña