Punto de vista de Mariana
Esa tarde, la casa volvió a su ritmo habitual.
Michael tenía clases. Yelena y Alina tenían citas con una especialista que trabajaba con niños con sordera selectiva, una mujer que venía a casa, hablaba en voz baja y nunca presionaba demasiado.
Me quedé en la puerta principal y las vi salir.
Michael caminaba delante, con la mochila al hombro, hablando con el conductor sobre algo. Yelena cogió la mano de Alina; sus pequeñas figuras, abrigadas con abrigos para protegerse d