Punto de vista de Mariana
“Eso no me reconforta.”
“Es sincero.”
Un silencio denso se apoderó de la habitación. No estaba vacío; estaba lleno de cosas no dichas: el recuerdo de nuestra noche, su poder, mi miedo, la inocente esperanza de Michael.
Me sentía atrapada. No solo por el contrato legal. Por él. Por lo que sabía. Por la facilidad con la que había desmantelado todas mis defensas. Mi piratería, mis cuidadosos planes, parecían un juego de niños.
“No tengo control aquí”, dije, expresándolo e