Había llegado la hora de regresar a casa, aunque no quisiera. Sentía que sin su padre allí no podía hacer mucho, por más que quisiera a Claudia, no era lo mismo sin él.
Tomó la decisión de irse de la casa desde hace tiempo, pero ocurrieron algunos asuntos que hicieron que sus planes se posterguen y no pudiera encontrar un departamento. De todas maneras, la finca era un lugar muy apartado, tenía que hacer mucho trayecto para llegar a la empresa y estaba absolutamente lejos de todo.
—Señorita, me