Las oficinas quedaban arriba de una hermosa cafetería, José había pensado en ese momento que lo mejor era estar a la vista de todos, pero no tanto. Montar un negocio abajo había sido lo mejor, sabiendo que nadie estaba enterado de que el segundo piso pertenecía realmente a Claudia o él, sino que era un misterio para todos.
A la oficina se entraba por un pequeño pasillo al lado de la cafetería, el cual tenía contraseña y también se avisaba al personal de seguridad que se encontrara arriba. La ún