Claudia estaba con mucho peor genio que ayer, después de enterarse lo que había pasado con ese idiota. Controlaba mucho lo que sucedía a su alrededor por los asuntos de negocios, y definitivamente esto no le gustaba.
—¿Dónde está Nadia? —pregunta Claudia después de un largo suspiro
—Se fue a hacer el encargo que le pediste.
—Esa imbécil. Se tarda un año y medio para hacer todo —la mujer pone los ojos en blanco
—¿La puedo ayudar en algo? —pregunta Renata
—No, por ahora no. Solo ve y averigua por