El paisaje parecía vivo, cambiando con cada paso que daban. Las luces doradas que danzaban en el horizonte parecían respirar con un ritmo propio, proyectando sombras alargadas que jugueteaban con las formas.
La brisa que antes era ligera ahora llevaba un susurro casi imperceptible, como si el mundo intentara comunicar un secreto que no alcanzaban a comprender.
Ethan caminaba en silencio, con su mirada fija en el resplandor que los guiaba. Era una luz cálida, pero había algo en ella que le hací