En un claro oculto entre las montañas, la atmósfera estaba cargada de una energía densa que parecía oscilar entre la tensión y la inminencia de un conflicto. Kael estaba de pie en el centro, con las manos detrás de la espalda, mientras observaba el mapa etéreo que flotaba frente a él. La luz que emanaba del mapa iluminaba los rostros de los mestizos que lo rodeaban, reflejando en ellos una mezcla de devoción y miedo.
Cada punto en el mapa representaba un Fragmento del Orbe, y cada uno de ellos