La jungla parecía respirar a su alrededor, su espesura sofocante cerrándose como un manto vivo sobre Ethan. Cada paso que daba resonaba entre la maraña de raíces y hojas secas, un eco que parecía perseguirlo. La humedad del aire se adhería a su piel, mezclándose con la capa de frustración y desesperanza que lo cubría desde su partida.
Finalmente, llegó a un claro donde los rayos del sol apenas lograban filtrarse a través de las copas de los árboles. El suelo estaba cubierto de un musgo esponjos